miércoles, 13 de enero de 2016

REPARACIÓN PUÑOS CALEFACTABLES .

Más que reparar lo que vamos ha hacer es fabricar un puño calefactable, aprovechando la instalación del puño averiado.

En mi caso, se trata de una BMW R-1200-GS del año 2010, cuyo puño dejó de funcionar el invierno pasado.

Lo primero es desmontar el puño de la moto, así podremos trabajar de una forma mucho más cómoda.



Desmontar el puño de la moto no tiene ninguna complicación, si tenéis alguna duda me lo decís y trataré de ayudaros. Retirar la goma del puño ya es otra história, en mi caso facilona pues ya la había cambiado antes, si ese no es tu caso tendrás que retirarla cortandola con un cutex o similar.

Tendremos que soltar los cables que dan corriente a la resistencia, puedes usar un soldador o simplemente cortarlos.




Retiraremos la resistencia estropeada, está pegada, solo hay que estirar de ella y sale fácilmente.



Encintaremos el mango con cinta de carrocero, un par de capas será suficiente y luego le daremos dos capas de barniz, primero una y cuando esté bien seca la otra.





Ahora utilizaremos hilo Nichrom (composición 80/20), yo en este caso he usado uno de 0.30mm que me da una resistencia de 18 ohmios el metro. Lo he comprado por ebay y me ha costado unos 6€ el rollo, podéis comprar metros sueltos, sale más o menos a 1€ el metro.

Lo aconsejable es conseguirlo con una resistencia de 8 a 10 ohmios metro, pero a mi me fue imposible.



Cuánto hilo hay que poner? pues bien, yo primero utilicé un metro de hilo, lo monté y el puño calentaba de lo lindo.sin la goma puesta y sin guantes llegaba a molestar, así que opte por poner un hilo de 130 cm.

El hilo hay que enrollarlo alrededor del puño sin que se cruce en ningún momento y de manera que las dos puntas finales queden en el extremo interior del puño. La separación entre vueltas dependerá de lo largo del hilo.

Dejando claro que de electronica no entiendo ni papa, el calor del puño dependerá primero de la resistencia del hilo y de su grosor, fijando estos dos elementos, a un hilo más largo el puño calentará menos y viceversa, si el hilo es más corto el alambre se calentará más.






Ahora uniremos los extremos a los cables que hemos soltado anteriormente, un cable a cada extremo. El método que utilicéis para unirlo es cosa vuestra, yo opté por el estaño y una funda retráctil.

Pensar que el estaño y el hilo de nicrom no se llevan muy bien y os costará soldarlo, yo enrollé el hilo de nicrom en el cable y luego le di con estaño.



Protegí los cables con una funda retráctil, de esas que se encogen cuando les aplicas calor. Un poco de cinta aislante también os puede servir.



Le damos un par de capas más de cinta de carrocero, esto hará que el hilo se quede en su sitio y no se mueva.



Y antes de seguir conectaremos el puño en la moto y probaremos si funciona. Como supongo que sí funcionará (a menos que hayáis cruzado los cables), le daremos de nuevo dos capas de barniz.



Es importante respetar los tiempos de secado entre capa y capa, en especial asegurarnos que la segunda capa está bien seca antes de instalar el puño.

Una vez bien seco, ya podremos introducir la goma en el puño, pensar que con tanta capa igual os cuesta un poco. Yo empape el interior de la goma con alcohol y me entro sin problemas.

Ya solo nos queda montarlo y disfrutar de nuestros nuevos puños.

Para que os sirva de guía, a moto parada y con el motor en marcha, calientan los dos puños por igual, osea que la temperatura del puño es la misma que me daba la del original, una caca vamos.

Cuando hice la prueba ya me di cuenta, pero aún así y viendo lo poco que cuesta cambiarlo, he optado por probarlo un tiempo y ver que tal, si no me gusta acortaré el hilo a 90 ó 95 cm.

Hasta la próxima.


lunes, 23 de noviembre de 2015

34 concentración PMZ - Ligüerre de Cinca.

Tenemos ganas de salir, de irnos por ahí el fin de semana, hay mucho estrés acumulado. La primera idea era ir a quemar Km. Como nos da igual el destino, acudimos a Sant Google para ver si encontramos la inspiración.

El norte de la península nos tira mucho, pero los señores del tiempo nos advertían una y otra vez que este fin de semana, el invierno entraba por la puerta grande, sobre todo por el norte. Eso casi descartaba nuestros queridos pirineos.

Buscando buscando, nos aparece este cartel.






























34 ediciones y ni nos sonaba, le echamos una ojeada al programa y.... pues no se, mucha gastronomía, parece más el programa de unas fiestas de barrio que el de una concentración motera.

34 ediciones son muchas, así que decidimos investigar un poco y vemos que los organizadores (PMZ Peña Motera Zaragoza) son tios que ya tienen los huevos pelados, y con un curriculum más que envidiable, entre otras y por decir alguna la invernal de Arguís (mi niña bonita).

Pues decidido, para allí que vamos, lo proponemos en el grupo y se apuntan Xuco, Xuca y Ruta69 que subirán el viernes por la mañana, Lluis y Miqui que lo harán el sábado y Encre y un servidor que lo haremos el viernes a medio día.


Pasado Lerida, paramos ha echar gasolina y a tomar un café.


La camarera simpaticorra y me gusto la decoración del bar.



Llegamos a las 18:00h al camping Ligüerre de Cinca, donde se celebraba la concentración, estaba todo desértico, de hecho, no nos habíamos cruzado con ninguna moto por el camino, yo pensaba que me había equivocado de sitio o de fecha.


Nos registramos y nos vamos al encuentro del resto del grupo, estos estaban metidos en el Bungalow, os enseñaría las fotos, pero es que sin avisar metí la cámara por la ventana y claro lo que capté pues no se si es apto para todos los públicos.



Saludos, abrazos, besos, bla bla bla, como si no nos hubiéramos visto la semana pasada pero bueno con el frío que hacia el calor humano sienta bien.



Bajamos a la zona de la concentración, y na de na, nos encontramos con los organizadores que estaban terminando de montar. Una gente majísima, vale la pena ir a estos sitios solo por conocer gente así.

Nos estuvo enseñando el lugar, contándonos , etc.


Como hasta las 20h no se abrían las inscripciones, decidimos irnos al bar del camping a tomarnos algo. Pues el BAR estaba cerrado,  no abrían hasta las 19h, cágate!!!!, los organizadores nos comentaron que habían hablado con ellos, pero que no estaban por la labor.

Mientras esperábamos a que abrieran íbamos conociendo al resto de moteros que poco a poco iban apareciendo por el lugar.



Encre estaba en su salsa, hablando con unos y con otros, vaya envidia de mujer que facilidad tiene para relacionarse.


Llegada la hora, bajamos a inscribirnos, ahora a toro pasado, la inscripción me parece un poco cara, si vas de acampada, pues te ahorras el camping, pero si no, 35€ me parecieron excesivos por la comida que nos dieron, no nos confundamos, la calidad de comida y bebida un 10, pero escasa, muy escasa para mi gusto.






La cena, un bocata de carne de cordero con pimiento. Yo lo siento, pero igual es porque soy catalán y ya estoy mal acostumbrado, pero no entiendo como se puede comer un bocadillo a palo seco, El día que probéis el pan con tomate..... en fin  "open your mind".







En la cena la cosa se animó bastante, ya no eramos cuatro gatos.


El resto de la noche lo pasamos en la hoguera, para mí el alma de estas concentraciones.


Nos levantamos a las 09h, y desayunamos en el bungalow, na!!,  leche y galletas que habíamos comprado la noche anterior en el bar del camping.



Fuera hacia fresquito, todos estábamos pendientes del tiempo, los del telediario nos habían acojonado a base de bien.


En el otro bungalow teníamos a la abuela enferma, tanto que ni bajó a desayunar.


Aunque no se perdió gran cosa, el almuerzo consistía en magdalenas duras y un café con leche.


A las 11h estaba prevista la ruta, participaron unas 20 o 30 motos.


Aquí me llevé la primera sorpresa, en cabeza y guiando la caravana iba una furgoneta, ayyy dios, estuve apunto de darme la vuelta.

La segunda fue que la ruta apenas llegó a los 2Km, y mira que aquella zona es bonita y está sobrada de carreteras y lugares, en fin se lo podían haber currado un poco más.

La ruta consistía en visitar el pueblo de Abizanda, un lugar bastante cuco de origen medieval, allí visitamos el museo de creencias y de religiones, su torre de unos 30 metros de altura y poco más.




Volvemos justos para ver el concurso de paellas, participaban unas 6 o 8.



Lluis y Miqui hacen su aparición justo a la hora de comer, estos dos si que saben.



Y no adivinaríais nunca lo que nos dieron para comer, pues paella ja ja ja, la lastima es que hicieron un pelin corto y casi ni la probamos. Imagino que no esperarían tanta gente, hubo algunos que tuvieron problemas para poder sentarse a comer.

La comida consistía en un chusco de pan y un poco de arroz, ni café, ni postres ni na de na, la madre que los parió.

























La digestión la hacemos en la hoguera.



A media tarde, ufff, que maravilla, nos preparan un chocolate, bueno, nos preparan a la madre de todos los chocolates, que cosa más rica, y las rosquillas que lo acompañaban tampoco se quedaban cortas.


El resto de la tarde, pues como va siendo habitual en estos sitios, conociendo gente, contando anécdotas y recordando viejas historias.



Como hasta ahora con las comidas habíamos tenido ciertos apuros, para la cena, decidimos hacer cola y no esperarnos a los últimos. Bueno, la cosa no mejoró mucho, todo demasiado escaso.



Las comidas son un buen momento para escuchar historias nuevas, resulta muy agradable intercambiar anécdotas, recuerdo cuando solo escuchaba, pensando  algún día yo....



Después de la cena, vino el BINGO que por su puesto no nos toco, creo que Xuco soñó esa noche con el 21.



Con el sorteo de premios, tuvimos algo más de suerte, a Encre le toco un cargador, en principio dudaban si dárselo o no, el tema estaba en que en la inscripción había puesto que era piloto y que llevaba una GS, y claro cuando la vieron.... pasmados se quedaron ja ja ja.


Música de todo tipo amenizo el resto del día, que para nosotros acabó pasadas las 3 de la mañana.



Son las 10 cuando nos despertamos, lo primero que hago es asomarme a la ventana, estaba intrigado por el día que hacia, tenia noticias de que en casa el clima era realmente malo, mucho frío y aire.

Fantástico, un día fantástico, apenas hacia frío y el sol brillaba con fuerza.




Hoy había más gente, el almuerzo estaba incluido en los almuerzos maños, yo en esta ocasión pasé, recién levantado no me apetecía para nada meterme ese desayuno (huevos fritos, panceta y salchichas), así que me conformé con un café con leche y un par de magdalenas.








Y aquí dimos por acabada esta concentración, me ha gustado, creo que se podrían mejorar algunas cosas, pero aún así me ha gustado y me lo he pasado realmente bien. No se si volveré el año que viene, a poco que pueda si.

Lo que me ha dejado gratamente sorprendido ha sido la gente del PMZ, majos todos, desde el primero al último, os puedo asegurar que vale la pena ir solo por conocerlos.






La vuelta a casa no tiene más historia, tal vez destacar el bar donde comimos, Pizzeria-Restaurante Delgado, en Benabarre, tienen unas pizzas caseras para chuparse los dedos.


Son las 18h cuando llegamos a casa, paramos a despedirnos y aquí fue la primera vez que sentí el frío, manda huevos.

Así ocurrió y así se lo hemos contado, si quieres ver las fotos del evento las puedes ver en el siguiente álbum.

Si quieres ser uno de los protagonistas de nuestra siguiente aventura, estás invitado, pásate por:



Anímate, te esperamos en la próxima.